PARA QUé MEDIR EL BIENESTAR SUBJETIVO Y PSICOLóGICO EN CUESTIONES DE DESARROLLO HUMANO

21 de Diciembre, 2011

Para qué medir el bienestar subjetivo y psicológico en cuestiones de Desarrollo Humano

El último articulo de la serie “Las dimensiones faltantes en la medición de la pobreza” de la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford (OPHI) habla sobre el bienestar subjetivo y psicológico como una dimensión que debería ser incorporada a las mediciones de la pobreza.

Éste es el último artículo de la serie “Las dimensiones faltantes en la medición de la pobreza” de la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford (OPHI) sobre este tema . Cabe notar que, si bien el bienestar subjetivo y psicológico no es estrictamente una dimensión de la pobreza, se ha llegado al consenso de que su medición debería ser incorporada considerando sus estrechos vínculos con las otras dimensiones propuestas en esta serie.

Los últimos años han sido testigos de un aumento de las investigaciones sobre bienestar subjetivo, y de las convocatorias para crear una alternativa a la medición de la felicidad que sea adoptada como objetivo de las políticas de los países en desarrollo y en los desarrollados.

El hallazgo ahora común de que los ingresos y la felicidad no están vinculados -sin considerar los niveles de ingresos muy bajos- ha llevado a un aumento del interés en los aspectos no materiales del bienestar.

En 1972, el Rey de Bután anunció que el objetivo del país sería maximizar lo que calificó de "Felicidad Nacional Bruta" en lugar del producto nacional bruto.

Más recientemente, los encargados de formular políticas de Australia, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Nueva Zelanda y el Reino Unido han expresado su interés en la medición de la satisfacción con la vida como un componente del bienestar. 

Organizaciones de investigación y medios de comunicación publican regularmente clasificaciones de felicidad; una de esas mediciones concluyó, por ejemplo, que los daneses son los más felices del mundo, y los habitantes de Burundi y Zimbawue, los menos.

Los investigadores también han analizado este tema. En el influyente libro La felicidad: Lecciones de una nueva ciencia, el economista Richard Layard afirma: "No puedo pensar en ninguna meta más noble que perseguir la mayor felicidad de todos" y respalda varias políticas con este fin.

El atractivo de la felicidad como indicador es múltiple: es uni-dimensional, fácil de capturar y es atractivo emocionalmente. Este énfasis en la felicidad también ha sido criticado en muchos frentes -entre los que destacan: su carácter efímero, un posible conflicto con otros valores, el potencial de socavar la democracia y la aceptación implícita de las preferencias adaptativas.

Al mismo tiempo, es difícil discutir que los estados psicológicos y subjetivos de bienestar tienen un valor intrínseco e instrumental. Éstos son un componente clave de las otras dimensiones propuestas por OPHI para la medición multidimensional de la pobreza: el empleo, la seguridad física, el empoderamiento y la habilidad de ir por la vida sin sentir vergüenza ni humillación-, así como un resultado final de su consecución.

Por otra parte, contribuyen a enriquecer la perspectiva para nuestra comprensión de la experiencia humana y los valores, y en particular, la importancia de sus componentes no materiales.

Este artículo argumenta que a pesar que el nuevo énfasis en el bienestar subjetivo se basa en relevar un tema importante, su uso actual puede empañar las diferencias conceptuales entre la felicidad y la satisfacción, y en gran medida pasar por alto las medidas más sólidas de bienestar psicológico.

La propuesta de OPHI consiste en obtener cuatro indicadores provenientes de preguntas que midan el bienestar psicológico, la satisfacción con la vida y la felicidad:

• El primer indicador evalúa la medida en que la gente percibe el sentido de sus vidas.

• El segundo conjunto de indicadores mide la capacidad para definir y avanzar hacia ese sentido; siguiendo la teoría de la autodeterminación, tiene que ver con el grado en que los individuos muestran conexión con los otros, autonomía y capacidad.

• El tercer grupo de indicadores determina la satisfacción con la vida tanto en términos generales como específicos, tomando en cuenta 11 ámbitos que los enfoques filosóficos y psicológicos destacan como componentes importantes de una "buena vida".

• El último indicador mide la felicidad.

Explorar la relación entre estos cuatro tipos de indicadores y las mediciones "objetivas" que suelen estar disponibles en las encuestas nacionales, y su evolución en el tiempo, podría complementar de manera significativa el contenido y el proceso de las políticas enfocadas en la lucha contra la pobreza.

Continúe leyendo este artículo aquí

NEWSLETTER

Usted recibirá las últimas noticias, novedades y eventos en su correo electrónico.

Suscribirse

PARA PENSAR

La mayor parte de las personas pobres del planeta vive en países de renta media y media alta, y ya no en los 50 países más pobres.

Andy Sumners y Richard Mallett - The Future of Foreing Aid (2012)