NUEVA VERSIóN DE LA GUíA DE BUENAS PRáCTICAS PARA EL ABORDAJE DE NIñOS/AS, ADOLESCENTES VíCTIMAS O TESTIGOS DE ABUSO SEXUAL Y OTROS DELITOS

6 de Marzo, 2014

Nueva versión de la Guía de Buenas Prácticas para el abordaje de niños/as, adolescentes víctimas o testigos de abuso sexual y otros delitos

Pensar la relación empresa – mujer desde la perspectiva de los derechos de los niños habilita una serie de reflexiones amplias y multidimensionales.

Pensar la relación empresa – mujer desde la perspectiva de los derechos de los niños habilita una serie de reflexiones amplias y multidimensionales. En esta oportunidad,  proponemos poner en foco las dinámicas vinculadas a la crianza y educación de los niños y niñas. Este es el tema que abordaremos en la presente edición de nuestro newsletter,  reconociendo que la agenda (Empresa – mujer) es mucho más amplia.
Un proverbio africano afirma que “Para educar un niño hace falta toda una aldea”. En este marco resulta relevante preguntarnos, cómo desde las empresas que formamos parte de esta aldea apoyamos los procesos educativos de hijos e hijas de nuestras empleadas/os?  ¿En qué medida la empresa facilita y apoya la educación, crianza y desarrollo de los hijos/as de sus empleados? ¿Cuáles son sus obligaciones? ¿Cuáles sus oportunidades? ¿Cuáles las reflexiones acerca de la problemática de género al interior de este debate?
Proponemos entender el cuidado de sus bebés, o la crianza de sus hijos/as como un acto público y colectivo; en contraposición de actos individuales, íntimos y de responsabilidad casi absoluta de la figura materna. Las prácticas de cuidado son obligación de las generaciones adultas vinculadas a alojar a las nuevas generaciones. Pensar esta responsabilidad colectiva tiene su anclaje en cambios profundos de paradigma en referencia al rol de la mujer, a la figura de la paternidad, a las complejidades que entraña en “cuidado” de niños, etc.
Pero también está relacionado con  cambios demográficos educativos, sociales y laborales ocurridos en Argentina que nos obligan a mirar a la mujer integralmente a la luz de nuestra realidad actual.
De acuerdo a los datos procesados por el Observatorio de la Maternidad sobre la base de la EPH 2012, en los principales aglomerados urbanos de la Argentina hay 6.839.955 mujeres en edad fértil –tienen entre 14 y 49 años de edad–, de las cuales:
3.062.740 –el 44,8%– son “madres”: 1.043.755 de ellas tienen hijos/as de 0-3 años y 2.018.985 tienen hijos/as de 4 años y más.
Del total de las madres:
el 48,6% vive en el 30% de los hogares con menores ingresos per cápita familiar.
el 60,6% participa en el mercado de trabajo.
La edad promedio de las madres al tener su primer hijo/a se incrementó levemente en los últimos seis años: de los 24,0 años en 2006 a los 24,4 años en 2014.
Este promedio presenta importantes diferencias cuando se considera el nivel de ingreso per cápita del hogar en el que viven las mujeres: o aquellas que viven en el 30% de los hogares con mayores ingresos retrasaron casi un año la edad de tener su primero hijo/a (de 27,4 años a 28 años), y tienen su primer hijo 5,3 años más tarde que las madres que viven en el 30% de los hogares con menores ingresos: 28,7 años vs. 22,7 años.
 
 
Para descargar La Convencion de los Derechos del Niño, haga CLICK AQUI:
 
 
 
 

NEWSLETTER

Usted recibirá las últimas noticias, novedades y eventos en su correo electrónico.

Suscribirse

PARA PENSAR

más del 43,3 por ciento de adolescentes de entre 14 a 17 que trabajan y estudian repitieron de grado

Observatorio de Trabajo Infantil y Adolescente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación