MáS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES LATINOAMERICANAS

3 de Septiembre, 2012

Más violencia contra las mujeres latinoamericanas

Las noticias de la violencia contra la mujer se repiten a diario en toda Latinoamérica, aunque muchas de las agresiones no trascienden y ni siquiera se denuncian. Pese a que algunos gobiernos han adoptado medidas, el drama continúa y crece, según las expertas consultadas. La reacción del machismo frente a la mayor independencia de la mujer y el incremento del crimen organizado, con sus armas y su agresión a la mujer como medio de demostración de fuerza, han aumentado los femicidios.

“En varios países de la región se viene registrando un preocupante repunte en los índices de femicidio”, alerta la directora para América Latina y el Caribe de ONU Mujeres, Moni Pizani.

No existen estadísticas unificadas de la región ni las mismas reflejan toda la gravedad del problema. “Hay pocas denuncias de violencia familiar en algunos países porque falta que la gente crea que las instituciones van a resolver los problemas”, opina Carmen Rosa de León-Escribano, investigadora del guatemalteco Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible.

Además, “a mayor cantidad de armas en casa, mayor el temor a denunciar”, lamenta De León. “Por eso en las estadísticas parece que cae la violencia, pero en realidad hay más. Los países con más denuncias son los que parecen los de más violencia, pero no es así, son aquellos donde más sensible está la sociedad”, añade la especialista de Guatemala.

En 2011, entre el 17% y el 53% de las latinoamericanas reconoció que padeció la violencia de sus parejas o exparejas. La diferencia entre una cifra y otra depende de cada país. En Brasil, cada 15 segundos una mujer es agredida por su pareja o expareja y cada dos horas una es asesinada, en la mayoría de los casos también por varones a las que las unía un vínculo amoroso. En México, solo en Ciudad Juárez, en la frontera con EE UU, mataron a 764 mujeres entre 2008 y el año pasado.

El número de femicidios en Chile aumentó un 30,7% en el primer semestre de 2012, según un estudio de la ONG Activa y la Universidad Pedro de Valdivia. Cada día dos guatemaltecas mueren asesinadas y sumaron 675 en 2010. Ese mismo año fueron víctimas de homicidios 438 hondureñas, 117 peruanas, 79 dominicanas (en la primera mitad de 2012 totalizaron 80), 52 chilenas, 27 paraguayas y 20 uruguayas.

Los estados latinoamericanos destinan a la lucha contra violencia de género entre el 0,1% y el 1% de sus presupuestos.

El Salvador es uno de los 25 países del mundo con mayor tasa de femicidios y encabeza la lista en la región, según la ONU. En 2011 unas 647 mujeres fueron víctimas de crímenes, 87 de ellas niñas menores de 12 años. En 2010 habían sumado 580.

Todos estos datos escalofriantes se registran a pesar de los esfuerzos de algunos gobiernos. “Se han producido avances en la adecuación de la legislación nacional a los convenios internacionales sobre protección de los derechos humanos de las mujeres”, destaca Pizarro. Algunos ejemplos de ellos son las legislaciones de Nicaragua o Perú, según la responsable latinomericana del área de género del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),Carmen de la Cruz. “Al menos en seis países se ha incorporado a la legislación interna el tipo penal del femicidio”, destaca Pizarro.

De la Cruz también valora que la justicia comprenda mejor este flagelo y adopte sentencias “más contundentes”, mientras que los gobiernos ofrecen más servicios para las agredidas, como las casas refugio. De todos modos, todo esto resulta insuficiente, lamenta la dirigente del PNUD.

Los estados latinoamericanos destinan a la lucha contra violencia de género entre el 0,1% y el 1% de sus presupuestos. “Si bien pueden existir servicios como asistencia legal, éstos frecuentemente se concentran en centros urbanos o grandes ciudades”, apunta Pizarro.

“Muchos servicios son provistos por ONG que únicamente pueden llegar a un número pequeño de la población. Adicionalmente, pueden no llegar a grupos especialmente vulnerables, tales como niñas adolescentes, migrantes e indígenas. Además es limitada la existencia de programas de prevención. Por último, es preocupante la impunidad: en Guatemala llegan al 98% de los casos”, completa la dirigente de ONU Mujeres.

“La violencia contra la mujer sigue siendo difícil de erradicar porque sucede dentro de los hogares”, opina De León. “Si entran las autoridades entran en las casas, se dice que invaden la privacidad”, añade la especialista guatemalteca.

También influye que muchos varones no aceptan el nuevo papel de la mujer en la sociedad. “Está claro que a mayor libertad femenina, el patriarcado usa más violencia en contra, para disciplinar, controlar”, advierte la coordinadora de la Red Feminista de Latinoamérica y el Caribe contra la Violencia hacia las Mujeres, Olga Sánchez Gómez.

La violencia adopta nuevas formas. “Vemos femicidios ligados al crimen organizado, al narcotráfico, a la trata de personas. Mujeres que mueren porque su pareja está ligada al crimen organizado”, señala De la Cruz.

De León observa que “en algunos países hay más saña cuando matan a una mujer, sobre todo, en pandillas que basan el control territorial en el grado de violencia”. Por ejemplo, “en las maras centroamericanas ensañarse con ellas es una forma de sembrar el terror”, añade la especialista de Guatemala. Sánchez Gómez también advierte sobre la violencia contra las mujeres en el conflicto armado en su país, Colombia.

Las agresiones contra las mujeres no solo abarcan los femicidios. “Hay casos de violencia que, por no llegar a homicidios, no se les da tanta importancia”, advierte De León. “La Policía privilegia otras órdenes de captura, pero si el sistema ignora las denuncias, eso puede determinar la muerte de la mujer”, añade la experta guatemalteca. Pizani alerta sobre las violaciones, sobre todo contra las adolescentes y jóvenes, el acoso sexual y la trata de personas. En cuanto a este delito, no solo se explota a las mujeres en la prostitución sino también en maquilas (industrias ensambladoras de diversos sectores, como el textil), puntualiza Sánchez Gómez.

No existe una solución única para el flagelo de la violencia contra las mujeres. Sánchez Gómez opina que las políticas públicas deben reforzar las sanciones pero también la prevención. “Es importante capacitar a policías mujeres, pero cuando se promueven los derechos, hay más mujeres dispuestas a denunciar y una sociedad más sensible con el problema”, considera De León.

Su colega colombiana va incluso más allá: “Hay que cambiar el imaginario sobre la mujer, que aparece como objeto al que se puede tocar y dejar, hacer con ellas lo que se quiera. Aparecemos como la propiedad de los varones. Los sistemas educativos, los medios de comunicación y la publicidad contribuyen a construir ese imaginario. No es una postura moralista: que la mujer aparezca como le plazca pero no como un objeto”.

Fuente: Infolatam
 

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Desde 2009, el ministerio de Derechos Humanos de Misiones logró rescatar a 174 mujeres de la trata de personas, a la vez que se realizaron tres juicios orales con sentencia y seis juicios abreviados a los responsables de explotación.

Ministerio de Derechos Humanos de Misiones - 2012