ERRADICAR EL TRABAJO INFANTIL DESDE LA ARTICULACIóN PúBLICO-PRIVADA

12 de Junio, 2012

Erradicar el Trabajo Infantil desde la articulación público-privada

El "Día mundial Contra el Trabajo Infantil" ofrece la oportunidad de captar más apoyo para la campaña en contra del trabajo infantil por parte de los gobiernos y de los interlocutores sociales de la OIT, la sociedad civil y las demás partes interesadas, incluidas las escuelas, los grupos de jóvenes y de mujeres, y los medios de comunicación.

Al celebrarse el "Día Mundial contra el Trabajo Infantil", María del Pilar Rey Méndez, titular de la CONAETI (Comisión Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil) dependiente del Ministerio de Trabajo de la Nación, aseguró que "la Argentina es modelo en la articulación público-privada de la lucha contra el trabajo infantil", al informar que más de cien empresas líderes se comprometieron a trabajar contra esa práctica.

Además explicó que el trabajo infantil no está justamente en las empresas líderes, sino en segmentos de las cadenas de valor que ellas encabezan, que involucran a sus proveedores y se prolongan a sus clientes.


La red de empresas que adhirió a esta política se creó en 2006 a partir de una convocatoria del ministro de Trabajo, Carlos Tomada. "Con estos compromisos, esas empresas se obligan a garantizar la no utilización de trabajo infantil en su cadena de valor; y tienen un enorme efecto de tracción", explicó Rey Méndez, quien además confirmó que el sector agrícola es el que más incurre en el trabajo infantil, por lo que la tarea de la CONAETI pone énfasis en él. La funcionaria indicó que el tratamiento de este problema no sólo es económico, con políticas como el combate contra el empleo no registrado, sino que también implica una batalla cultural contra la naturalización del trabajo infantil.


Un informe emitido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el "Día Mundial contra el Trabajo Infantil", indica que en Argentina, todas las formas de trabajo infantil por debajo de los 16 años están prohibidas (ley 26.390) y los adolescentes de 16 a 17 años, sólo pueden trabajar en condiciones de protección, si ello no interfiere en sus estudios.


La Argentina ha ratificado la Convención de los Derechos del Niño en 1990 y la ha incorporado a la Constitución Nacional, lo cual "es un buen indicador de cómo la protección de la infancia ocupa un lugar en la agenda legislativa y en consecuencia, de las políticas públicas", remarcó el informe de la OIT.


Como tareas pendientes, el documento indicó que aún "son muchos los niños en la Argentina que cuidan a personas mayores, acompañan a sus padres durante la cosecha y clasifican cultivos, se desplazan de una provincia a otra en el momento de la zafra, atienden a los animales de la casa, acarrean agua y leña, juntan cartones, hacen malabares en semáforos o quedan al cuidado de sus hermanos más pequeños". Con todo, la OIT subraya que "los esfuerzos realizados para lograr que los adultos cuenten con un trabajo decente, para evitar que los niños ingresen al mercado laboral, y para que sí estén en lugares adecuados para su desarrollo (familia, escuelas, jardines, centros de desarrollo infantil) fueron importantes, y se basaron en políticas públicas sostenidas, articuladas en muchos casos con iniciativas de las organizaciones de empleadores y trabajadores". En consecuencia, el organismo postuló como desafío, "continuar reduciendo la brecha entre los niños que aún trabajan y la meta propuesta para 2016: una región sin niños en las peores formas del trabajo infantil".

 

La Organización Internacional del Trabajo (OIT),  instituyó el 12 de junio como el “Día Mundial Contra el Trabajo Infantil”. Este día tiene como fin ejercer de catalizador del creciente movimiento mundial contra el trabajo infantil, reflejado en el gran número de ratificaciones del Convenio número 182 sobre las peores formas de trabajo infantil y el Convenio número 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo.

 

Ver: 12 de junio: Día Mundial contra el Trabajo Infantil