EMPRESAS: ¿CON O CONTRA EL DESARROLLO? POR HERALDO MUñOZ, SUBSEC. GRAL. DE LA ONU

5 de Septiembre, 2013

Empresas: ¿con o contra el desarrollo? Por Heraldo Muñoz, Subsec. Gral. de la ONU

¿Qué ha llevado a más de 400 representantes globales, regionales y nacionales de empresas, asociaciones industriales, gobiernos, organismos regionales e internacionales, sindicatos, sociedad civil y representantes de pueblos indígenas a debatir juntos sobre el impacto de las empresas en los derechos humanos?

Por Heraldo Muñoz, Subsecretario general de la ONU y Director Regional del PNUD para América Latina y el Caribe (Foto: everyone / www.everystockphoto.com)
 
¿Qué ha llevado a más de 400 representantes globales, regionales y nacionales de empresas, asociaciones industriales, gobiernos, organismos regionales e internacionales, sindicatos, sociedad civil y representantes de pueblos indígenas a debatir juntos sobre el impacto de las empresas en los derechos humanos?  Fue lo que presencie en el primer Foro Regional de América Latina y el Caribe sobre el Impacto de las Empresas en los Derechos Humanos, que tuvo lugar en Medellín del 28 al 30 de agosto.
 
Sin duda  la región ha crecido en los últimos años. Dicho crecimiento en parte ha sido el resultado del emprendimiento y la inversión privada; pero, especialmente en el ámbito de las industrias extractivas y la tenencia de la tierra, muchas empresas tienden a estar asociadas a conflictos sociales. Y eso es un desafío que tenemos que enfrentar si pretendemos un desarrollo realmente sostenible: en los ámbitos económicos, sociales y ambientales.
 
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) reconoce a los derechos humanos como componente central del desarrollo humano, que es más que crecimiento económico. Se trata de expandir las opciones que tiene la gente para protagonizar una vida según sus valores, con los recursos que hacen esas opciones posibles, y la seguridad necesaria para garantizar que esas opciones puedan ser ejercidas en libertad y paz. Y por supuesto, el desarrollo humano está conectado con los derechos universales a la igualdad, la no-discriminación, y la participación.
 
Por eso el PNUD convocó al Foro de Medellín con el fin de proveer una plataforma regional para los múltiples sectores involucrados en el tema y para impulsar un diálogo constructivo sobre la implementación de los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos en América Latina y el Caribe.
 
Los Principios Rectores son el estándar de autoridad mundial para prevenir y hacer frente a los impactos negativos en los derechos humanos derivados de la actividad empresarial. Los Principios Rectores destacan lo que los Estados y las empresas deben hacer en la práctica para prevenir y abordar impactos y asegurar el acceso a mecanismos de protección efectiva para las personas cuyos derechos han sido afectados de manera adversa  por parte de la actividad empresarial.
 
Es una difícil paradoja: las empresas pueden ser una fuerza impulsora de igualdad y prosperidad, pero también, pueden descarrilar el desarrollo. Con esfuerzos de colaboración entre gobiernos, empresas y sociedad civil, hay grandes oportunidades para la transformación hacia una América Latina más equitativa y justa.
 
Estos Principios dan a las empresas previsibilidad sobre lo que se espera de ellas. También proporcionan a otras partes interesadas, incluyendo a la sociedad civil, las herramientas para medir avances dónde realmente más importa: en la vida diaria de las personas.
 
Al final, las sociedades que son más justas, equitativas e inclusivas son más estables y seguras. Contrariamente, las sociedades que experimentan discriminación, exclusión, y falta de responsabilidad de sus instituciones ante la ciudadanía corren el riesgo de caer en la inestabilidad. El sector empresarial puede jugar un rol crítico en el fomento de un crecimiento económico inclusivo mediante la implementación de modelos empresariales innovadores que sean positivos para el desarrollo y la promoción de un enfoque basado en derechos y que vaya más allá del concepto tradicionales de la responsabilidad social corporativa.
 
En este gran Foro Regional organizado por el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos junto con el PNUD y el Gobierno de Colombia, mostramos algunas de nuestras más recientes experiencias que concilian los derechos humanos y las empresas, con un impacto positivo para todos. Por ejemplo, el trabajo que hemos realizado con líderes de comunidades indígenas y autoridades de gobierno hacia un diálogo para la resolución de conflictos con el propósito de garantizar los derechos de los pueblos indígenas, especialmente ante las industrias extractivas. Otra iniciativa de éxito en la región es el trabajo con el sector privado y las instituciones públicas para promover los derechos y empoderamiento de las mujeres en el sector laboral, el  “Sello de Género”.
 
Las Naciones Unidas y el PNUD están realizando consultas inclusivas para definir la Agenda de desarrollo Post-2015, por lo cual es importante resaltar que ya ha surgido un llamado urgente al sector empresarial para realinear las relaciones de poder entre corporaciones, estados y comunidades a nivel nacional, en donde un vibrante sector privado desempeñe un rol clave en impulsar y financiar el desarrollo. Por ello, estimo que los Principios Rectores de Naciones Unidas ganarán mayor relevancia en la venidera agenda de desarrollo y cooperación global.
 
Este Primer Foro Regional puso en evidencia el compromiso del Gobierno de Colombia con los Principios Rectores. Esperamos consolidar esta alianza no solo con Colombia sino que con muchos otros gobiernos de la región, para contribuir a hacer de los Principios Rectores sobre Empresas y los Derechos Humanos una realidad viva para el beneficio de los pueblos de America Latina y el Caribe.
 
Fuente: Revista Humanum (www.revistahumanum.org)