JUGAR Y LEER, CLAVES PARA REDUCIR LA POBREZA SEGúN UNICEF

4 de Enero, 2017

Jugar y leer, claves para reducir la pobreza según Unicef

La educación es fundamental para reducir las brechas de desigualdad y pobreza que afectan al 30% de los chicos y las chicas pobres en Argentina.

Unicef presento a fines del 2016 su "Posicionamiento sobre Primera Infancia", una suerte de estado de situación de la infancia y la adolescencia en el país, y de las inequidades entre regiones. El documento, además, contiene una serie de recomendaciones políticas para mejorar la vida de los chicos, chicas y adolescentes. Los datos abruman: el 30% de los chicos son pobres en todos los sentidos posibles. Pero, encima, la probabilidad de un niño que reside en una provincia del Noroeste de sufrir privaciones es 6,5 veces mayor que la de un niño de la Ciudad de Buenos Aires.

Para Unicef, una de las claves para comenzar a cambiar esta situación es la educación. “El acceso desde la primera infancia a una escolaridad que garantice espacios de juego y lectura desde los primeros años de vida es una de las claves para reducir las brechas de desigualdad y pobreza que afectan al 30% de los chicos y las chicas multidimensionalmente pobres en Argentina”, dice el informe.

El 79% de los chicos de entre 0 y 3 años no accede a servicios educativos y de cuidado, un porcentaje que varía según la región del país. Mientras que en la región pampeana no accede el 73%, en el Nordeste y Noroeste del país no accede el 94% y el 90% respectivamente. La oferta de educación inicial está destinada a los niños de 45 días a 5 años, y las salas de 4 y 5 años son obligatorias. En la actualidad, el 96% de los niños de 5 años, el 81% de los niños de 4 años y el 54% de los niños de 3 años asisten a nivel inicial, mientras que el nivel de cobertura de las salas de 2 y salas maternales es inferior al 10%. Sólo un 36% de los niños y niñas de 3 y 4 años en zonas rurales asisten a salas de nivel inicial.

Según el documento de UNICEF, asistir al Nivel Inicial les da a los niños y niñas un acercamiento sostenido al lenguaje escrito, a la estimulación del lenguaje oral y a una iniciación a la literatura. Los chicos que reciben estímulos de lectoescritura durante sus primeros años de vida, a través del juego y de la lectura de cuentos por parte de sus padres o maestros, llegan mejor preparados a la escuela primaria y tienen más posibilidades de tener un mejor desempeño en la secundaria.

Las experiencias de alfabetización en la primera infancia tienen una fuerte influencia del entorno del hogar: en un clima educativo favorable, los niños a los 6 años pueden tener una disponibilidad de vocabulario de entre 6.000 y 14.000 palabras. Sin embargo, la lectura y la propuesta de juego de diversos tipos no están disponibles en todas las casas y en muchos casos, los chicos que no cuentan con estas oportunidades en el hogar acceden a estas experiencias en la escuela.

Es por eso que los especialistas señalan que la educación inicial es igualadora y acorta las brechas de la exclusión: el jardín de infantes garantiza que todos los niños dispongan de un tiempo y un espacio para jugar y tengan la oportunidad de escuchar la voz de un adulto que les lea cotidianamente distintos tipos de textos y proponga intercambios orales diversos y significativos.

“El pleno desarrollo de un individuo no debería depender del hogar en el que nace. Para combatir inequidades y desigualdades sociales desde el inicio de la vida, necesitamos intervenciones tempranas de calidad. Buscamos asegurar que desde la primera infancia se cumplan los derechos de cada niño”, dice Florence Bauer, Representante de Unicef en la Argentina.

Ampliar la oferta de servicios sin resignar calidad y garantizar el acceso de las familias más vulnerables es todavía una tarea pendiente. El Posicionamiento de Unicef en Primera Infancia también señala que si bien hubo mejoras en los indicadores de mortalidad infantil, aún hay brechas de inequidad por regiones y la mayoría de las muertes todavía ocurren en recién nacidos con menos de una semana de vida. La violencia es otra de las problemáticas que afecta a los chicos y las chicas en sus primeros años y se manifiesta en diversas formas: golpes, castigos físicos o psicológicos y abuso sexual. El abuso sexual en la primera infancia suele ser cometido por una persona conocida, en la mayoría de los casos.

Fuente: Clarín

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PARA PENSAR

Entre los/as niños/as menores de 5 años en Argentina, el 29,2% no suele compartir cuentos ni historias orales con miembros de su familia, 17,3% no suele dibujar ni jugar con otros miembros de su familia y 12,7% no le festejaron su último cumpleaños.

Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA - 2011